Chile Rugby viajó a una nueva gira internacional para sus selecciones juveniles M16 y M17, instancia que se desarrolló entre el 3 y 6 de mayo en Mendoza, Argentina, y que forma parte del trabajo impulsado por el Área de Formación hacia el Alto Rendimiento de la Federación.
Durante la actividad, ambos seleccionados enfrentaron a un combinado del Centro de Rugby de Mendoza, en una experiencia orientada al desarrollo competitivo, la formación integral y el fortalecimiento de los procesos juveniles del rugby nacional.
La convocatoria reunió a jugadores provenientes de los cuatro Centros de Formación Hacia el Alto Rendimiento (CEFAR) del país, consolidando el trabajo realizado en las distintas regiones y ampliando las oportunidades de proyección internacional para jóvenes talentos chilenos.
Las nóminas presentan 54 jugadores entre ambas categorías, donde existe una importante presencia de clubes tradicionales del rugby chileno, destacando instituciones como Old Macks, COBS, Old Boys, Universidad Católica y Sporting RC, que aportan una base significativa de jugadores en ambas categorías.
Asimismo, la convocatoria incorpora representantes de clubes y estructuras formativas de distintas zonas del país, entre ellos DOBS, Old Gabs, Old Georgians, Old Locks, Old Green, Old Reds, Old Lions, Old John’s, PWCC y Stade, además de academias y clubes emergentes como Golden Lions, Gauchos, Jabalíes, Mata Aito y ARUA.
La composición de ambos planteles refleja el objetivo de nuestra Federación de continuar ampliando la base competitiva del alto rendimiento, fortaleciendo la detección y desarrollo de jugadores a nivel nacional.
A su vez, esta gira internacional es una instancia clave de preparación para los desafíos competitivos del segundo semestre, especialmente pensando en el Campeonato Argentino Juvenil, competencia que se disputará durante el último trimestre del año y donde Chile ha mostrado un crecimiento sostenido en temporadas recientes.
La experiencia en Mendoza permitirá a los jugadores sumar roce internacional, consolidar estructuras de juego y fortalecer vínculos deportivos dentro de los planteles, elementos fundamentales para el desarrollo de futuras generaciones del rugby chileno.